Hernán Brienza presentó su libro “En contra del bien. Adiós a la teoría de los dos demonios” en el Espacio 73. Un ensayo para pensar el pasado, cuestionar certezas y comprender el presente.

El bien y el mal son términos absolutos, pero culturalmente relativos, explicó durante su presentación, dejando en claro que su libro es sobre filosofía y es una tesis de una especialización de filosofía política de la Universidad Nacional General Sarmiento.

En primer lugar, el escritor y politólogo describió su libro y mencionó que es uno con indagación de la duda. El indulto y la gracia es dudar, una herramienta que permite analizar la lógica de dudar y sospechar de nosotros mismos.

Detalló que su libro empezó al revés, sospechando del bien y del mal de los demás, pero en realidad terminó sospechando de su propio bien, porque cuando comienzan a transitar la lógica del bien absoluto, “estamos dispuestos a cometer cualquier atrocidad en respuesta a ese bien absoluto”, sostuvo.

Por consiguiente, la tibieza está vinculada a los espacios de comodidad y de serenidad, entonces no hay angustia. Lo más radical es tratar de comprender a través de las cabezas, corazones y espíritus de las personas que cometen atrocidades posibles.

En nombre del bien

Aseguró que todas las brutalidades que se hicieron a lo largo de la historia se hacen en nombre del bien, pero no se hace hipócritamente en el nombre del bien. Existe ese mal absoluto o radical, y lo realizan las personas que tienen finalizado un proceso de banalización de su propio mal.

A su vez, reflexionó que pensar qué ocurre con la totalidad del mal y de qué manera “nosotros somos capaces de generar una reducción de nuestra conciencia del mal que realizamos es un mecanismo más profundo que decir que lo estamos haciendo en el nombre del bien”. No se debe buscar una justificación pensando ser el bien absoluto y si se piensa así, se necesita otro absoluto y que sea absolutamente malo.

Finalmente, destacó que el mal que estamos acostumbrados a ver, que es el que ocurre en la política, es el mal racional donde se necesita determinado medio para un fin. Se ahorra la mayor cantidad de mal, porque en la política se necesita obtener resultados, por lo tanto, se da una relación de costo y beneficio, es decir, cuánto bien nos conviene hacer para obtener lo que yo necesito.